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Plagas y Enfermedades

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Mildiu de la vid (Plasmopara viticola)

Afecta sobre todo a las hojas

SINTOMAS

En primavera aparece la típica mancha aceitosa en el haz de la hoja, verde apagado amarillenta y por el envés, coincidiendo con ella, una borra algodonosa. Las hojas terminan secándose.

En otoño, en hojas envejecidas puede aparecer síntomas de mosaico.

En racimos puede aparecer borra o micelio algodonoso en granos pequeños y podredumbre seca en racimos más desarrollados en algunas uvas (la piel se arruga y se pone marrón).

El inóculo permanece en hojas caídas en otoño y se activa en primavera. La enfermedad se transmite por salpiqueo de lluvia y penetra por los estomas de las hojas.

CONTROL

Lo importante es realizar el tratamiento en la época adecuada. Cuidado con los calendarios que pueden hacer totalmente ineficaces los tratamientos.

El hongo necesita humedad y temperatura entre 15 y 25ºC para su desarrollo, por lo que las lluvias, nieblas o rocíos seguidos por días calurosos son las condiciones óptimas. Realiza tratamientos cuando las condiciones climáticas del año, sobre todo en los momentos más susceptibles al ataque del hongo, que son:

1- Cuando los racimos se hacen visibles, teniendo la mayoría de los brotes una longitud de 5 a 10 centímetros.

2- Al comienzo de la floración.

3- Cuando los granos tienen el tamaño de un guisante (también ataca a fruto).

Al inicio de la brotación primaveral usar tratamiento preventivo. Cobre solo o con Dictiocarbamatos. Se dan hasta 6-8 tratamientos contra Mildiu, sobre todo en primavera.

Pulverizaciones preventivas con Caldo bordelés, oxicloruro de cobre o dictiocarbamatos (captan, zineb, mancozeb, etc.).

Se pueden dar 3-4 tratamientos preventivos con Cobre y cuando haya condiciones favorables se pasa a otros productos:

- Penetrantes: máximo 24 horas después de producirse las condiciones favorables, por ejemplo, la lluvia. Cimoxanilo, Clortalonil y otros.

- Sistémicos: entre las 24 y 72 de producirse la lluvia, máximo 72 horas (2 días) después de producirse las condiciones ideales. Metalaxil, Fosetil-Al.
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Oidio en la Viña (uncinula necator)

El "oidio" o la "ceniza" de la vid es una enfermedad producida por un hongo y los daños que produce pueden llegar a ser graves.

Tiene una forma sexual que no es común, por ello solo nos referimos a la forma asexual.

Es un parasito externo, que se ubica en los tejidos de la epidermis. Se nutre por medio de unas prolongaciones o "haustorios" que penetran en las células de la epidermis.

Este hongo inverna como micelio entre las escamas de las yemas. Al llegar la primavera, se desarrolla entre los tejidos nuevos y da origen a conidios o "semillas" que son diseminados por el viento.

La temperatura optima de desarrollo oscila entre los 17-29 ºC.

La liberación de la "semillas" o conidios se produce entre 10 y 25 ºC, y la infección entre 17 7 26 ºC.

En cuanto a humedad, es poco exigente y tolera un rango amplio.

Las lluvias intensas, la humedad relativa superior al 98% y la sequía extrema frenan su desarrollo.

SÍNTOMAS

El ataque del oidio se inicia siempre en órganos jóvenes de la planta, hojas, brotes, sarmientos, inflorescencias y frutos.

Hojas: Aparecen manchas brillantes, luego se cubren de un polvillo grisáceo, en una o ambas caras, que se desprende fácilmente al frotarla con los dedos, quedando manchas de color castaño (tejido muerto). En ataques severos, se encrespan o abarquillan.

Brotes y sarmientos: manchas similares a la de la hojas aparecen en los brotes, dificultando la maduración de los sarmientos. El ataque puede extenderse a las yemas, perjudicando la brotación del año siguiente. Si los sarmientos atacados presentan manchas de color ocre o borravino, es indicio que la viña tuvo oidio en la madera de poda.

Racimos: los daños son mas graves. Los granos se cubren de un polvillo blanco ceniciento que no impide en sus comienzos el desarrollo del racimo. Luego aparecen las "manchas de hollín". La piel detiene su crecimiento, la pulpa sigue creciendo, provocando el agrietamiento del grano, dejando muchas veces la semilla al descubierto.

DAÑOS

Las hojas se deforman y se encrespan. Los sarmientos no alcanzan a tomar aspecto leñosos (lignificación).

El daño mayor ocurre en los frutos que se resquebrajan, quedando agrietados o reducidos, verdes y agrios cuando no logran su crecimiento. Estas grietas pueden ser puertas de entrada para otra enfermedad, la "podredumbre gris".

CONTROL

En principio los tratamientos deben ser preventivos.

El numero de aplicaciones depende de la susceptibilidad varietal, las condiciones climáticas y el destino de la uva. Generalmente varían entre 3 y 7 aplicaciones.

En uva de mesa, es de vital importancia tratamientos ya que prevalece el aspecto visual.

Las épocas optimas para la aplicación son:

1- Cuando los brotes tienen de 10 a 15 centímetros de largo.

2- En floración.

3- Después del cuaje (grano pimienta).

4- 20 días después de la tercera aplicación.

Existen en el mercado, fungicidas preventivos y curativos para el control de oidio.

Se puede aplicar productos preventivos (azufre), y en caso de detectarse ataques, recurrir a curativos (derivados del triazol como el triadimefón).

El uso repetitivo de fungicidas del grupo de los Triazoles, pueden inducir resistencia, por ello se deben alternar productos de otro grupo químico.
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Botritis o Podredumbre gris de las uvas (Botrytis cinerea)

Ataca fundamentalmente a racimos próximos a la maduración. Los granos quedan recubiertos con un micelio del hongo, de color grisáceo y se secan. Se propaga la enfermedad por contacto. También ataca hongos saprofitos tipo Penicillium, que tienen un micelio verde azulado.

Las condiciones óptimas para su desarrollo son 25ºC y 75% de humedad.

El hongo Botritis para infectar necesita heridas en la uva. Estas heridas las pueden producir plagas como la Polilla del racimo, granizo o lluvias muy fuertes.

El síntoma es una borra (micelio del hongo) muy abundante en las uvas de color gris oscuro y se pudren. Se va corriendo por el racimo con facilidad.

El inóculo se conserva en las ramas y se activa con 18ºC y bastante humedad.

CONTROL

La lucha no es fácil porque es un hongo interno.

Indirectamente controlando la Polilla del racimo.

Benzimidazoles o específicos para Botrytis como Procimidona o Vinclozolina.

En zonas endémicas (en la Península no son frecuentes) cabría realizar tratamientos preventivos a base de Benomilo, Carbendazima, Clortalonil, Vinclozolina, Folpet, etc.
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